Muy buenas Curios@s,
En esta nueva entrada, pretendo acercaros uno de los términos que últimamente se están volviendo muy habituales a la hora de realizar proyectos de reforma de viviendas y por supuesto en la obra nueva. Esta nueva condición que se les empieza a exigir cada vez más a nuestros proyectos, consiste en la hermeticidad de los edificios.
¿En qué nos puede favorecer tener una vivienda con una elevada hermeticidad? Más cuando toda la vida hemos crecido y envejecido escuchando a la sociedad diciéndonos que "hay que ventilar", "las casas tienen que respirar" o la experiencia todo aquel que ha llegado a una vivienda cerrada durante tiempo y se ha encontrado humedades y/o mohos sobre determinadas superficies de la casa.
Evidentemente, cualquier edificación que sea transitada o habitada debe ser ventilada para poder gozar de una calidad de aire adecuada en su interior. Pero que esta ventilación se realice de un manera no controlada, obrará en nuestra contra, ya que producirá una gran pérdida de la eficiencia energética de la vivienda. Esto se debe a que cualquier fuga de aire que se produzca se llevará consigo la energía utilizada para ser acondicionada, así como cualquier entrada de aire en la vivienda requerirá de más energía para su climatización.
¿Cómo controlamos estas entradas y salidas de aire?
Para afrontar estas situaciones, debemos darle un trato especial a las superficies o puntos singulares que conectan el interior y el exterior de nuestras viviendas. Esto requiere que atendamos la totalidad de la envolvente y los puntos de las instalaciones que la atraviesan. Para ello os dejaré unos ejemplos de como solemos tratar estos aspectos en la construcción de viviendas Passivhaus, ya que en esta corriente de la edificación se realiza el control más exhaustivo y restrictivo que conozco.
- Estanqueidad de las fachadas
Podemos suponer que un material como podría ser un ladrillo, bloque de hormigón ordinario o celular, termoarcilla o similares son elementos estancos al aire, pero debemos tener en cuenta que que para unirlos usamos juntas de mortero que nos crean infinidad de puntos débiles que debemos atender. para ello usamos una solución que se lleva aplicando toda la vida, a la cual le hemos descubierto nuevas propiedades, el yeso. Un tendido de yeso continuo de al menos 1 cm de espesor, nos garantiza el sellado de todas estas irregularidades que hemos generado durante la construcción del muro de fachada.
Estanquidad de forjados
Para este caso, todavía más que en el anterior, podemos suponer que el hormigón armado es estanco por si mismo, y lo es, pero solo a partir de los 7 cm de espesor. Por ello para dotar a los forjados inferior y superior de la vivienda de una hermeticidad adecuada, se incrementan los espesores de la capa de compresión (hormigón sobre las viguetas y bovedillas o casetones) de los 5 cm que marcarían las normas estructurales, a los 7 cm que requiere la estanquidad.
Juntas de construcción
Debido a las tipologías constructivas (nuestras casas no son un monolito) vamos generando determinadas juntas de construcción a lo largo del desarrollo de una obra. Siendo algunas de las más significantes los pasos de las instalaciones, así como las uniones entre forjados y muros.
La primera requiere un cambio de mentalidad a la hora de construir, que consiste en ser previsor y preciso: Por ejemplo: no tiene cabida la práctica de la construcción tradicional de levantar todo el edificio y después dedicarnos a abrir agujeros por los que meter los tubos para la electricidad, fontanería, telecomunicaciones, etc. Es necesario prever los pasos necesarios, colocarlos durante la ejecución del muro y hacerlos solidarios con este construyendo entorno a ellos.
Para la segunda, haremos uso de membranas especiales para realizar y/o reforzar los sellados. En el caso de las juntas lineales forjado-muro o muro-muro, realizaremos pintados con membranas liquidas que trabajen sobre la discontinuidad.
Esta solución de membrana liquida también es útil para el sello de los tubos que hemos dejado previamente atravesando los muros (y de hecho es mi favorita), aunque también existen en el mercado collarines de materiales similares a las cintas de membrana que usaremos para las carpinterías exteriores.
Sellado de carpinterías exteriores
Los huecos de las ventanas y puertas, son las mayores superficies de debilidad en la envolvente de la vivienda debido a su elevada representación sobre la superficie total de las fachadas. Por ello se requiere atender dos puntos muy importantes sobre este caso: las propias carpinterías y las juntas entre carpintería y obra.
Para el primero de los casos, requerimos de unas carpinterías que tengan una disposición de sellos entre las sus hojas, así como entre estas y el marco, para que la totalidad de sus juntas y uniones en tre sus piezas móviles, queden estancas al aire una vez sean cerradas.
Para el segundo de los casos, trabajaremos en el sellado de las uniones entre la obra y las ventanas o puertas. Para ello haremos uso de cintas especiales de sellado, que colocaremos minuciosamente sobre los marcos de las carpinterías (preferiblemente en taller) y que después durante su montaje iremos uniendo con los elementos de la obra situados en su perímetro, tanto por el interior como por el exterior.
Instalaciones
Además de haber atendido las juntas con la obra en pasos previos, tendremos que tratar las puntas de los tubos (principalmente instalaciones cableadas) para generar esos sellados. Para ello existen el mercado varias soluciones de tapones elásticos a los que previamente se es realiza una perforación menor que el cable que la tiene que atravesar que su unión quede muy ajustada, minimizando las perdidas por estos puntos
Para el caso de otro tipo de instalaciones como las de saneamiento (los desagües) simplemente requeriremos tener permanentemente los sifones llenos. Cosa que hacemos mediante el uso periódico de baños, lavaderos y cocina.
Una vez tratados todas estas discontinuidades, ¿Cómo hacemos para comprobar el resultado?. Para ello, realizaremos un ensayo de presurización de la vivienda llamado Blowerdoor (que mide las renovaciones de aire no controlas a la hora), durante el cual colocaremos sobre una puerta o ventana una membrana que lleva un ventilador incorporado para introducir y extraer grandes cantidades de aire en el interior de la vivienda, ya que esta la tendremos que ensayar a presiones positivas y negativas hasta el valor de 50Pa (Pascales), que simula más o menos la acción de un viento de 30-35 km/h sobre la vivienda.
Pero no me dilataré mucho mas sobre este aspecto, ya que le dedicaré una entrada en el futuro próximo. Simplemente dejaros unos valores de referencia para que veáis su relevancia, según los criterios a cumplir por una Passivhaus, el valor de este ensayo debe ser inferior a 0,6 renovaciones a la hora, mientras que el resultado de una vivienda construida a principios de siglo pueda estar dando fácilmente valores superiores a 5 renovaciones a la hora.
Y evidentemente que nuestros mayores tenían razón, "las casas tienen que respirar" pero hacerlo de una forma controlada nos ayudará a mejorar mucho la eficiencia energética de nuestra vivienda, reduciendo sus consumos y con ello su impacto sobre el medio ambiente.
Espero que esta entrada os haya resultado interesante y amena, así como que pueda haber contribuido a daros una visión de las nuevas corrientes de construcción que nos permitirán ahorrar durante los años de uso mucho más de lo invertido para su colocación en la obra.

