Muy buenas Curios@s.
En la entrada que os planteo para esta semana, me gustaría abordar la pregunta del título. ¿Por qué construir en madera?
Permitirme que empiece rompiendo algún cliché que otro.
Antes de empezar a estudiar sobre esta materia, la madera era para mí un elemento ornamental que usábamos en las construcciones para fabricar vigas decorativas, pérgolas, tarimas exteriores y poco más. El concepto de construir viviendas completamente o casi al completo de madera, me parecía algo caro y descabellado, por los costes que ello supondría y la deforestación que implicaría.
Muy lejos de estar en lo cierto, después de varios meses de formación sobre el tema como alumno en el curso sobre Madera Constructiva, impartido por el Gremi de la Fusta i Moble de Catalunya. Me doy cuanta de lo alejado de la realidad que estaba en su momento y en cuanto nos queda por aprender sobre la madera y su uso en la construcción.
A continuación os dejo algunos de los puntos fuertes sobre por qué considero que en un futuro no muy lejano, la construcción de edificación de vivienda se irá moviendo cada vez más hacia este sector.
1. Sostenibilidad medioambiental
La madera es un recurso natural sostenible que se autoregenera por sí mismo, de manera que llevando a cabo planes de gestión forestal con talas controladas es posible obtener una fuente inagotable de recursos para la construcción y otras industrias que hacen uso de ella.
A mi juicio, extendiendo el ciclo de la vida que nos enseñan desde pequeños, cualquier ser vivo nace, crece, se reproduce y muere. Contemplando el bosque como un ser vivo compuesto por infinidad de otros, al igual que nosotros somos un conjunto de millones de células. Su ciclo vital, siendo mucho más largo que el de la escala humana, un bosque nace, crece, se reproduce y muere. Siendo su muerte bien por incendios (lo mas común) o por tala (aprovechando los recursos).
2. Secuestrador de carbono
Uno de los mayores problemas de nuestra era, son las emisiones de dióxido de carbono (CO2), el principal origen de este, es la quema de combustibles fósiles (antiguos bosques sometidos a millones de años de temperatura y presión bajo tierra) para generar energía y como residuo emitimos a la atmosfera CO2 que fue capturado en los paleo bosques.
Para la realización de la fotosíntesis, los bosques consumen dióxido de carbono y emanan oxigeno, por lo que en este proceso, nos hemos dejado un átomo de carbono en el interior del bosque, almacenada en la madera. Hasta niveles en los que para determinadas especies como el pino, que pueden llegar a almacenar hasta 500kg de carbono por metro cúbico de madera, teniendo una densidad de 700kg/m3. Por lo que supone un porcentaje de su peso asombroso.
De tal forma, si talamos un trocito de bosque (que se regenerará) para convertirlo en madera que emplear en la construcción de una vivienda. Conseguimos convertir las vivienda en los nuevos almacenes de CO2 de nuestra época. Ya que como poco y salvo desastre, fijaremos ese carbono almacenado en ella a la vivienda por un periodo mínimo de 50 años, que es la vida útil para la que se calcula una edificación en hormigón.
3. Altas prestaciones energéticas
La madera y sus derivados, poseen unas excelentes propiedades térmicas, por lo que ofrecerán un aislamiento térmico bastante adecuado. Mas allá de la madera como tal, tenemos el corcho, que es simplemente la corteza de los Alcornoques y que constan entre los materiales con mejores transmitancias térmicas de la naturaleza. Son comúnmente usados en la industria vitícola para la fabricación de los cierres de las botellas. Ello genera una enorme cantidad de residuos, que aprovechamos para generar aislamientos para la construcción y en este caso sin talar ni un solo árbol.
4. Calidad y velocidad de ejecución
En caso de la construcción de viviendas de madera en la industria moderna, casi la totalidad de la estructura, fachadas y particiones, son ejecutadas en taller, de manera que los controles de ejecución y tolerancias usados siempre serán mucho mas rigurosos que los construidos in situ en el emplazamiento de la construcción. Además de tener un alto aprovechamiento de los recursos, debido a la reducción de mermas por la industrialización de los métodos.
Por otro lado, las velocidades de fabricación y montaje de las estructuras de madera siempre serán mas ventajosas que cualquier estructura de forjados y pilares de hormigón. Ya que no requieren de preparaciones de encofrados, tiempos de curado o fraguado y que convierten un proceso que en la obra ordinaria dura 4-5 meses en un proceso de 1,5-2 meses.
5. Durabilidad y resistencia
A pesar de la cantidad de actuaciones a las que los constructores que trabajamos en reformas, nos enfrentamos con madera en un estado pésimo o simplemente descompuestas. La madera adecuada, con el tratamiento adecuado, para su grado de exposición a la intemperie puede dar unos resultados de longevidad y mantenimiento de resistencia excepcionales.
6. Impulso económico
El impulso de la economía rural entorno a las explotaciones forestales es notable en las zonas de España donde se esta invirtiendo en gestión forestal es muy notable. De hecho, este impulso económico no se desarrolla exclusivamente en el sector de la explotación maderera, también en la ganadera, micológica, farmacéutica y todas aquellas industrias capaces de nutrirse de un bosque sano.
En resumen, la construcción en madera favorece el desarrollo de una industria forestal sostenible, que favorece la absorción del dióxido de carbono de la atmosfera y evita las emisiones del mismo gas que hubiesen sido necesarias para ejecutar la misma construcción en hormigón. Y por descontado, desarrolla un interés económico y social sobre las masas forestales que contribuye a su preservación y la prevención de incendios
Saludos Curios@s
Guillermo A. Fontes
Responsable de Proyectos de Obras y Servicios Bersife
Todo lo aquí descrito corresponde exclusivamente a la opinión del autor, no pretendiendo ser una verdad absoluta, simplemente una serie de interpretaciones basadas en su experiencia profesional.

No hay comentarios:
Publicar un comentario